“Traerá beneficios a toda la cadena productiva y transformadora de alimentos, fibras y biocombustibles”, apuntó un grupo de 26 cámaras de la agroindustria.

La adhesión a UPOV 1991, que había comenzado con la idea de las autoridades del nuevo Gobierno, el rechazo de casi toda la Mesa de Enlace y una defensa de los funcidallas cowboys slippers mens air max goaterra 2.0 durex intense vibrations ring adidas yeezy prezzo basso yeezy store womens air jordans wig shop cheap soccer jerseys saquon barkley jersey custom triathlon jersey jordan proto max 720 nike air jordan 1 elevate low custom nfl football jerseys motagua jersey cheap jordansonarios, sumó este viernes la banca de 26 cámaras de la agroindustria.

“Las cámaras y entidades de la agroindustria argentina abajo firmantes desean expresar su apoyo a la propuesta de adhesión de nuestro país a la Convención Internacional Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (“Convenio de la UPOV”) Acta 1991”, inicia el texto que hicieron circular desde el seno del Consejo Agroindustrial Argentino.

Si bien formalmente no fue comunicado por el CAA, la adhesión se manifiesta en línea con “los objetivos planteados por el Plan Agroindustrial presentado en marzo del año pasado”.

SEMILLAS: LA BATALLA POR EL USO PROPIO

Entre los detractores de esta adhesión de nuestro país las caras más visibles están del lado de la Mesa de Enlace. Pero no de las 4 entidades que la componen: Coninagro decidió rechazar el rechazo del sector gremial del campo y se manifestó en consonancia con lo propuesto por el nuevo Gobierno.

“No habría ni perjuicios ni beneficios para el productor, y por otra parte, sí habría beneficios para acceder a mercados de exportación”, manifestó Elbio Laucirica, presidente de la entidad. “No vemos razones para rechazar”, cerró.

Sí habían sido vehementes con el rechazo el resto de las entidades de la Mesa de Enlace, con Federación Agraria Argentina y Confederaciones Rurales Argentinas a la cabeza. La Sociedad Rural Argentina sumó su postura en rechazo junto a las dos entidades colegas.

“Implica entre otras cosas la pérdida del derecho de uso propio por parte de los agricultores”, es el argumento central.

“En América Latina, solo Costa Rica y Perú han adoptado UPOV91, mientras que ningún país de la región está adherido. Destacamos la importancia de equilibrar los derechos del obtentor con los derechos de los agricultores, señalando que la adhesión limitaría el derecho de uso propio del agricultor y extendería los derechos del obtentor hasta el producto final de la cosecha”, definieron.

El jueves, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) también sumó su postura negativa a la idea.

LA RESPUESTA DE LA AGROINDUSTRIA

La innovación resulta determinante para aumentar la producción de alimentos, en el marco de la creciente demanda mundial y de los desafíos que plantea el cambio climático. El incremento de la oferta depende de la incorporación de las nuevas tecnologías a los procesos productivos”, indicaron los empresarios fabriles y comerciales vinculados al agro.

Además plantearon que “proyecta incrementos hasta el 2033, están enfocados en alcanzar exportaciones agroindustriales por 100 mil millones de dólares anuales, sumar más de 800 mil puestos de trabajo agropecuarios, y contar con marcos normativos que brinden previsibilidad a la inversión productiva sustentable”.

“En este sentido el reconocimiento y respeto a la propiedad intelectual como incentivo a la inversión en investigación y desarrollo es la herramienta que los estados miembros de UPOV cuentan para contar con las mejores obtenciones vegetales para ponerlas a disposición de todos los productores en todas las cadenas de valor”, ahondaron.

“Para finalizar vale decir que en la actualidad de los 78 países que conformamos UPOV, 61 ya adhieren al Acta 1991, entre otros la UE en su conjunto, Australia, Japón, Israel, Canadá, Perú y Estados Unidos”, compararon.

“Por ello reiteramos el apoyo de las cámaras y entidades agroindustriales a que la Argentina avance en la adhesión al Acta de 1991 de la convención de UPOV que la que traerá beneficios a toda la cadena productiva y transformadora de alimentos, fibras y biocombustibles”, cerraron.

LAS CÁMARAS FIRMANTES

  • ACNOA – Asociación Citrícola del Noreste Agentino
  • AFoA – Asociación Forestal Argentina
  • ASA Asociación Semilleros Argentinos
  • CSBC – Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales
  • FAIM – Federación Argentina de la Industria Molinera
  • CAENA – Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal
  • Cámara Argentina de la Alfalfa
  • CAF – Cámara Argentina de Feedlot
  • CAPIA – Cámara Argentina de Productores Avícolas
  • CARBIO – Cámara Argentina de Biocombustibles
  • CAMPI – Cámara de Procesadores y Exportadores de Maíz Pisingallo
  • CIARA – Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina
  • Cámara de la Industria Cervecera Argentina
  • Casafe – Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes
  • Centro de Exportadores de Cereales
  • Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales
  • CEPA – Centro de Empresas Procesadoras Avícolas
  • Clera – Cámara de Legumbres de la República Argentina
  • CONINAGRO
  • Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas
  • FIFRA – Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas
  • MAIZAR
  • Matba-Rofex
  • UNICA – Unión de la Industria Cárnica Argentina
  • Bolsa de Comercio de Santa Fe
  • Cámara Argentina del Maní